sábado, 9 de junio de 2012

Siempre dije que lo planeado nunca sale bien, que hay que dejar que el tiempo fluya para ver lo que pasa, en este caso, nunca planeamos nada y el tiempo decidió dejar las cosas. Creo que fue todo muy rápido, que arriesgue cosas sin saber un motivo concreto y sin tener un sentimiento fijo, que al principio estaba todo era perfecto y que teníamos la esperanza de que todo fuera así por mucho tiempo, pero no, las cosas no fueron así, y capas que en algún momento dije cosas que se van a contradecir con esto pero es verdad que hay pasos fundamentales que se tienen que cumplir en una relación, capas que por apurada arruine todo, o capas fue por mis locuras o mis humores, o quien sabe por qué, pero todo fue perdiendo el encanto de a poco. Cada día me convenzo mas de que el amor es complicado, y aprendí que a raíz de esto se cometen locuras, que se saltean cosas, que se pierde la esencia fundamental de una relación por mínimas cosas, y muchas cosas mas, pero también aprendí que al amor hay que esperarlo que siempre llega, que en el momento mas inoportuno va a estar ahi esperándote, que no importa la distancia y que es fundamental conocerse bien. Descubrí mis mayores debilidades, las cosas que me molestan, las cosas que me gustan, las cosas que me ponen contenta y las cosas que ni tanto, aprendí bastante en este poco tiempo. En este poco tiempo aprendí a querer a una persona, aprendí a extrañarla, a reírme junto a ella, a molestarla, a pasarla bien y a compartir tiempo juntos, y esas son las cosas que no se olvidan, que por mas corto que haya sido esto, fue bueno, fue lindo y me gusto, y aunque las cosas no salieron como esperábamos aprendí que hay que darle tiempo al tiempo. Es obvio que van a quedar muchas cosas que no me voy a olvidar, como en donde tenes cosquillas, o donde te gustan los besos; tu costumbre de morderme o de tocarme la panza; el perfume que usas; el primer beso; el frío que pasamos; la espera eterna de los ómnibus, el C4 y el 222; los cuartos; mi debilidad con los besos en la oreja; nuestras familias y los chistosos dándote la bienvenida a la mía... y muchas cosas más. 
Se también que no se me va a hacer nada fácil desacostumbrarme a estas cosas pero todo tiene un por qué. Realmente viví cosas lindas en este tiempo y no las voy a olvidar, no solo por que fueron importantes para mi sino también que me hicieron quererte. Gracias por estos lindos días que compartimos juntos, porque a pesar de todo, fue bueno mientras duro, te quiero mucho.